Hogar a la deriva: La valentía y la depresión

Hogar a la deriva

Hogar a la deriva

Hogar a la deriva es la nueva película de anime de la plataforma de Netflix, sobre un grupo de niños que terminan en medio de un extraño fenómeno, que los lleva a una aventura en la que deberán enfrentarse a sus emociones.

Es una película bastante interesante, que juega con los conceptos de la pérdida, y el querer aferrarse al pasado. Junto a esto, se tratan las relaciones familiares, y de amistad, mientras la situación en la que se encuentran los pone a prueba una y otra vez. 

 

El edificio abandonado

Todo da inicio con Mutsumi y Kosuke, un par de niños de sexto grado, que pasaron la mayor parte de su infancia juntos. Ellos, al inicio de “Hogar a la deriva”, se muestran distantes, de tal manera en que todos se lo señalan constantemente. 

Esto, debido a que antes solían ser los más unidos, haciendo todo juntos, y jugando en cada momento. Ahora, desde que el abuelo de Kosuke falleció, y ambos se mudaron, ya no se hablan, y las cosas se mantienen tensas en todo momento.

Ante esto, Kosuke se siente mal, se pone a la defensiva, e incluso llega a ser un tanto rudo con los demás, al no saber cómo controlar sus emociones del todo. Aun así, termina por pasar tiempo con sus amigos, yendo, justamente, a visitar el antiguo edificio abandonado que pronto demorarán, en el cual ambos vivieron.

Una vez allí, mientras sus amigos buscan fantasmas, Kosuke mira con nostalgia el alrededor, hasta que, sin quererlo, se encuentra con Mutsumi, que estaba durmiendo en uno de los apartamentos. 

Mutsumi de inmediato comienza a crear todo tipo de excusas, no queriendo hacer ver que no quiere irse del edificio, pero, esto solo hace molestar más a Kosuke. Sobre todo, cuando Kosuke se da cuenta de que ella se ha llevado una antigua cámara de su abuelo, que él estuvo buscando desde su muerte. 

 

El suceso “mágico”

En medio de la pelea entre Mutsumi y Kosuke, llegaron otras compañeras de su colegio, que intentaron separarlos, sin embargo, la pelea solo sigue escalando. Todo llega a un punto en el que Mutsumi escala a la parte más alta del edificio, para después caer, al intentar alejarse de Kosuke. 

Pero, antes de que ella caiga al suelo, y muera, todos ellos, junto al edificio, son transportados por arte de magia a un lugar en medio del mar. Ahora, ellos, junto a sus compañeros, tienen que buscar la forma de regresar a casa, mientras intentan mantener la calma. 

Desde un principio se nota la clara intención de utilizar esto como un medio para que los protagonistas se enfrenten a su pasado, y sus problemas personales, para al fin poder seguir hacia adelante. Aunque, eso significa que sus amigos, que nada tienen que ver en el asunto, están condenados a acompañarlos, y enfrentarse a los mismos peligros, solo por haber estado en el sitio y momento equivocado. 

Hogar a la deriva

La valentía y la testarudez

Pasan los días, y, aunque al inicio alguno estuvo de acuerdo en afirmar que todo era un simple sueño, ya todos tienen claro que realmente está pasando, y que necesitan volver a casa.

Sabiendo esto, todos están muy preocupados, apenas pueden con la presión, puesto que apenas son niños, pero aun así, se esfuerzan por mantenerse valientes. En especial, Kosuke busca la manera de mantenerse sereno, a la vez que inventa varias maneras de conseguir algo de alimento. 

Por más que tiene miedo, se esfuerza a ser valiente, lo que termina por hacer que se presione más que los demás.

Por su parte, Mutsumi también intenta mantener la calma, pero cada día que pasa, se siente más y más culpable. Se le nota cada vez más deprimida, y ya que lo único que hace con Kosuke es discutir, no llegan a nada. 

De hecho, sin importar lo mal que lo pasen, o el apoyo que necesitan el uno del otro, ambos se niegan a ceder. Al contrario, se aferran cada vez más a su propio punto de vista, como si no existiera nada más que eso.

 

La depresión de Mutsumi

Un tema muy importante que se toca es la depresión de Mutsumi, que desde pequeña ha tenido que soportar las constantes discusiones de sus padres. Luego, cuando comenzó a vivir con Kosuke, se vio al fin rodeada de personas que la querían, sintiéndose bien y feliz al fin.

El problema es que, ahora que sabía lo que era esa felicidad, terminó por recibir un gran golpe cuando el abuelo de Kosuke, al que consideraba su padre, falleció. Ella, que se negaba por completo a dejar ir las cosas que le habían dado felicidad, no podía permitir irse del edificio abandonado, ni mucho menos dejar su único recuerdo, la cámara del abuelo. 

Pero, por hacer esto, se fue encerrando más y más en sí misma, alejándose de Kosuke, y haciendo su discusión cada vez más grande.

Lo que más la atormenta, es el sentimiento de culpa que carga consigo, al sentir que la muerte del abuelo fue su culpa, puesto que ella y Kosuke fueron la causa de que se enojara. 

A partir de esto, comienza a culparse de todo, y a sentir que, en realidad, jamás formó parte de esa familia. Esto empeora cuando ocurre el suceso mágico, puesto que, al haber causado que todos se reunieran en el edificio, siente que es su culpa que todo haya terminado así.

Una de las chicas también la culpa en todo momento, lo que la lleva a que este pensamiento la consuma. 

Al final, siente que ni siquiera debería estar allí con ellos, que todo sería mucho mejor si ella no estuviera. En este punto, la película toca por encima los pensamientos autodestructivos de Mutsumi. 

Se ve cómo abandona la vida, al escoger quedarse en el edificio a la deriva, en medio del mar, y esperar a que se hunda con ella, a irse con todos los demás. Ella demuestra sentir que merece ese tipo de final, y se niega por completo a ser salvada. 

Hace falta mucha ayuda de Kosuke, y sus compañeros, para que ella comience a aceptar que no todo es su culpa, y que tiene derecho a perdonar, olvidar, y ser perdonada. 

 

¿Vale la pena “Hogar a la deriva”?

Hogar a la deriva es sin duda una película interesante y entretenida. Los puntos que toca son muy bien desarrollados, con calma, para que el espectador pueda notar cada una de las emociones que siente Mutsumi. 

A su vez, se mantiene firme en el punto de vista de Kosuke y de los demás, para mantener la realidad de la situación, y no caer únicamente en los pensamientos de Mutsumi.