Rosalina: La nueva adaptación de Romeo y Julieta

Rosalina

Rosalina 2022

Rosalina es la nueva versión de Romeo y Julieta, la famosa obra de William Shakespeare. En esta ocasión, el protagonismo lo tiene un nuevo personaje, Rosalina, la primera de Julieta, y exnovia de Romeo. 

Con este giro en la trama que todos conocemos, comienza esta comedia romántica, en la que vemos una nueva perspectiva de la obra clásica. 

 

La prima de Julieta

La película inicia con los típicos versos de Romeo comparando la belleza de su amada con la luna, todo muy cliché, hasta que nos damos cuenta de que, la que está en el balcón, no es Julieta, sino Rosalina. 

Ambos se juran amor en sus encuentros nocturnos, con Rosalina rebosante de felicidad al tener a alguien que la ama. Por las disputas que hay entre sus familias, mantienen todo en secreto, con la esperanza de que algún día puedan estar juntos frente a sus familias. 

Al contrario de Julieta, que se suele representar como una joven tímida, dulce e inocente, Rosalina es directa, con un carácter fuerte, y un poco de orgullo. Ella va por la vida afirmando que no se casará, si no es por amor. Por ello, es una constante causa de preocupación y estrés para sus padres, que solo quieren la vida “ideal” para su hija. 

A Rosalina le presentan decenas de pretendientes, pero ella los corre a todos de una u otra manera, comportándose de forma grosera, molestándolos, o directamente diciéndoles que se vayan. Esto llega a un punto en el que a sus padres apenas les queda un poco de esperanzas. 

 

El último pretendiente

Después de haber rechazado a tantos, la última opción es buscar en el extranjero, con el último de los pretendientes que ha conseguido, un joven llamado Darío.

Rosalina acepta entre bromas que, aunque no lo ama, es su mejor opción, puesto que tiene dinero, estatus, y no es un viejo. Sin embargo, no para de insultar y degradar a Darío sin siquiera intentar conocerlo un poco. 

Cuando ve que sus intentos de espantarlo no sirven por completo, le habla sobre su novio secreto, a lo que Darío responde dándose por vencido. Así, va corriendo a los brazos de Romeo, aunque, cuando llega, no lo consigue.

 

La llegada de Julieta

Justo antes de ir a ver a su último pretendiente, Rosalina había recibido su primer “te amo” de parte de Romeo, a lo que no supo contestar de inmediato. Al quedarse callada, él terminó por irse avergonzado. 

Pese a esto, Rosalina estaba más que lista para ir a verlo en una fiesta, y decirle lo mismo. Lamentablemente, no llega a tiempo, y Romeo se encuentra, por casualidad, con Julieta, que acababa de llegar con su familia a la ciudad. 

Ambos caen enamorados a primera vista, tal y como ocurre en la historia original. Tanto es su amor, que Romeo se olvida por completo de Rosalina, y no vuelve a responder ninguna de sus cartas. 

Rosalina se desespera ante la idea de que él pueda estar molesto, y va a verlo, encontrándolo en pleno coqueteo con Julieta, a quien le dedica los mismos versos que antes le había dicho a ella. 

Rosalina

Los celos

Aunque se siente traicionada, realmente no hay nada que pueda hacer en contra de Julieta, que no tiene la culpa. Por ello, le basta con decirle que, Romeo, es un mujeriego.

Julieta no le cree al principio, pero al ver que Rosalina conoce todos los versos que él le dedicó a ella la noche anterior, acepta la realidad. 

A partir de entonces, Rosalina lleva a Julieta a todo tipo de lugares, y a hacer varias actividades, para que se olvide de Romeo. Pero, mientras hace esto, ella misma sigue enviando cartas a Romeo, molestándose cada vez que no son respondidas. 

Todo parece ir muy bien entre ambas, hasta que Rosalina se da cuenta de que Romeo y Julieta se siguen enviando cartas, y se ven en secreto. 

Finalmente, Julieta descubre la razón por la que intenta separarla de Romeo, y deja de hablar con Rosalina. 

 

La perspectiva sobre el amor

Durante todo este drama, de vez en cuando aparece Darío para hablar sobre el amor, siempre contradiciendo a Rosalina en todo lo que puede, y señalando que ella se deja llevar mucho por las apariencias. 

Esto llega a su máximo punto cuando Rosalina le pide ayuda para separar a Romeo y Julieta, a lo que él la señala por perseguir a su ex, y decir que se aman, cuando claramente él no está interesado. Aun así, Rosalina no deja de pensar que Romeo es el amor de su vida, mientras poco a poco se acerca un poco más a Darío.

Tienen que pasar muchas cosas para que Rosalina acepte, por fin, que Romeo no la ama, y que ella misma no lo amaba realmente. Al darse cuenta de esto, decide ayudar a Romeo y Julieta a escapar de la ira de ambas familias, para que puedan ser felices juntos. 

Por supuesto, Julieta no confía en ella, y en vez de hacerle caso, termina ejecutando el peor plan posible, el de fingir su propia muerte, y la de su amado.

Así, la vida de ambos termina con los amantes “muertos”, y las familias lamentándose. Con la ayuda de Rosalina y Darío, cuando todos se van, huyen en un barco, para comenzar su vida juntos. 

Curiosamente, cuando ya han logrado su plan, y están solos en el barco, ni siquiera saben de qué hablar, y se dan cuenta de que no tienen nada en común. Al contrario, Darío y Rosalina se van enamorando cada día más, en lo que parece un final feliz para ellos. 

 

¿Vale la pena “Rosalina”?

Rosalina es una película que supo darle un buen giro a esta historia clásica. Es divertida de principio a fin, y lleva varios debates sobre lo que es en realidad el amor, y cómo saber cuando de verdad se está enamorado. 

Juega un poco con esta mala costumbre de Rosalina de dejarse llevar por las apariencias, y finalmente demuestra lo que pasa por los que se dejan llevar por un supuesto amor a primera vista, dejándose llevar por completo por la emoción del momento.