Pobres criaturas: La nominación más polémica de los Oscar

pobres criaturas

La reciente nominación al Oscar de Pobres Criaturas ha llamado mucho la atención de todos, al ser una película que en un inicio había pasado un poco desapercibida por ser “demasiado rara”, pero que finalmente consiguió muchos fans. 

Debido a su trama, Pobres Criaturas es el tipo de película que los espectadores aman, odian, o simplemente no entienden. En esta reseña nos vamos a centrar en todos los aspectos y temas importantes de esta película, y que la han hecho tan llamativa. 

La actuación 

Primero que todo, lo mejor de esta película, y algo que no pueden negar ni siquiera quienes la odiaban, es que la actuación de su protagonista, Emma Stone, fue una de las mejores del 2023, razón por la que muchos afirman que el Oscar ya le pertenece. 

Es gracias a la actuación de la protagonista que esta película funciona, puesto que toma tantos elementos y temas, que podía terminar muy mal, de muchas maneras.

Los temas que toca Pobres Criaturas

Hay demasiados temas que se tocan de forma directa e indirecta en Pobres Criaturas, de los cuales, los que más resaltaron fueron: 

La inocencia y las segundas oportunidades

La protagonista, Bella, es una mujer adulta con el cerebro de un bebé. Solo con esto tenemos claro que la trama no es para todo el mundo. 

La idea de mostrar a este tipo de protagonista es intentar representar lo que sería tener la inocencia, la ignorancia y la inmadurez de un niño en el cuerpo de un adulto, a la vez que se da a entender que se trata de una posible segunda oportunidad de vivir. 

Esto último se debe a que el cuerpo de Bella originalmente perteneció a una mujer que se quitó la vida, y el cerebro con el que reemplazaron el suyo, es el del bebé que tenía en su vientre. De esta manera, ese bebé tiene una nueva oportunidad de vivir, a costa del cuerpo de la madre que intentó deshacerse de este. 

“Su padre”, el científico que realizó el experimento, la trata como a su preciada hija, le da todo lo que necesita para vivir, y la sobreprotege, por miedo a que pueda pasarle algo. 

Las ansias de libertad

El primer deseo que experimenta Belle, tal y como suele ocurrir en los niños, es el ansia de libertad, la curiosidad que hace que quiera salir a explorar el mundo, sobre todo al tener a un padre sobreprotector, que nunca la deja salir. 

Cuando un conocido de su padre llega a la mansión a pasar tiempo con ella y cuidarla, se apoya en él para saber un poco más del mundo exterior, mientras poco a poco lo intenta convencer de que la ayude a salir. 

Por desgracia, este hombre no puede simplemente llevarla lejos, no es capaz de cumplir sus deseos.

pobres criaturas

El romance y el interés sexual

El segundo tipo de deseo que tiene la protagonista es el romántico y sexual. Ella descubre cómo masturbarse por casualidad, y comienza a hacerlo todo el tiempo, hasta que otros le señalan que eso está mal, que es algo que solamente puede hacer cuando está sola en su habitación, y no en la mesa durante el almuerzo. 

Pese a tener la inocencia infantil, el cuerpo de Belle es adulto, por lo que pasa rápidamente de la masturbación al acto sexual, después de coquetear constantemente con el amigo de su padre. 

La falta de entendimiento sobre el sexo hace que no tenga nada de pudor, y que no dude en irse con el primer hombre que no solo le ofrece sexo, sino también la oportunidad de salir de casa, a pesar de que el amigo de su padre ya incluso le había pedido matrimonio. 

La ingenuidad

La ingenuidad de Belle destaca una vez que sale de casa con el hombre que la sedujo. En un principio, Belle se mostraba más ignorante que ingenua, cuando estaba en casa, ya que estaba en un ambiente protegido, pero en las calles, completamente desprotegida, es donde esta ingenuidad le pasa factura. 

Para empezar, se va con un hombre que no conoce, solo porque le ofrece sacarla de su casa y la satisface sexualmente. Por si fuera poco, cada vez que conoce a alguien nuevo en el camino, entabla conversaciones y forma “amistades” con estas personas, sin tomar en cuenta su seguridad. 

Una de las pocas cosas en las que no es del todo ingenua, es en su relación con el hombre que la sacó de casa, ya que, apenas él le dice que no se ilusione, ella lo toma con calma, como algo natural, y sin llegar a enamorarse con él. Esto más que todo se debe a que, como sigue siendo alguien mentalmente joven, todavía no relaciona el romance con el sexo.

La filosofía y la política

Pobres criaturas hace lo posible por tocar varios temas filosóficos, políticos y sociales, pero en este aspecto se suele quedar un poco más corto, apenas dedicando algunas escenas a esto. 

Si bien algunas escenas tienen mucho peso, como cuando Belle regala todo su dinero a los “pobres”, al enterarse de cómo sufren, las consecuencias de estas acciones nunca llegan del todo para Belle, sino para quienes la rodean. 

La polémica del “trabajo” de Belle

Una de las cosas que más generaron polémicas, es el hecho de que, después de regalar el dinero que tenía, Belle es criticada duramente por su pareja, lo que la lleva a buscar dinero, sin saber muy bien cómo obtenerlo, lo que la lleva inevitablemente a la prostitución. 

Esto es algo que pudo haber sido una muy buena crítica a este tipo de situaciones tan comunes, en las que una mujer es obligada a buscar dinero de esa forma por culpa de su pareja. Sin embargo, en Pobres Criaturas, esto es mostrado como algo simple y sin muchos problemas, un tipo de trabajo que Belle puede hacer cuando y como quiere, sin que intenten retenerla, sin que le toque clientes agresivos, y llegando a disfrutarlo en casi todo momento. 

Muchos llegaron a comentar que se romantiza mucho esto, puesto que lo usan hasta cierto punto como una forma de mostrar la libertad del personaje. 

Recaer en los errores

Otro punto importante es que en Pobres Criaturas se ve cómo Belle, después de explorar el mundo, y ser una persona mucho más libre, termina cayendo en el error de dejarse influenciar y controlar por otros. 

Esto ocurre cuando Belle decide regresar a casa por la enfermedad de su padre, y una vez allí, acepta casarse con el amigo de su padre, aquel que la cuidó cuando vivía en la mansión, solo para cancelar todo, e irse con un hombre desconocido, que afirma ser su esposo. Este hombre es el esposo de la dueña original del cuerpo de Belle, quien la buscó todo ese tiempo. 

Belle es obligada a estar encerrada nuevamente en una mansión, aunque esta vez es la de su esposo, en dónde descubre que la dueña original del cuerpo era una persona despreciable, que abusaba de todos los que consideraba inferiores, como los empleados, y que no deseaba tener hijos. 

Con el tiempo, Belle se arma de valor para salir de allí, vengarse de su esposo, y volver a casa. 

La libertad final de Belle

Al final, Belle decide quedarse en su hogar, estudiando para seguir los pasos de su padre, realizando todo tipo de experimentos, mientras convive en armonía con sus amigos y los empleados. 

A modo de venganza, tenemos una escena en la que cambia el cerebro de su esposo con el de una cabra. 

¿Vale la pena “Pobres Criaturas”?

Pobres criaturas no es para todos. Al contrario, es el tipo de película que solamente se le recomienda a aquellos que aman el cine independiente, extraño y experimental, sobre todo a aquellos que amaron películas como “La langosta”, y “El sacrificio del siervo sagrado”.